La duración y frecuencia de los amamantamientos es específico de cada especie de mamíferos, cumpliendo la imitación un rol importantísimo en el aprendizaje de las nuevas madres. En la especie humana, el comportamiento de cada mujer varía según las creencias, valores y tradiciones de su cultura.Cada cultura determina la frecuencia y la manera de transportar a los bebés (en brazos, portabebés de género o material sintético), el vestuario del niño, donde descansar durante el día y dónde dormir en la noche. También el clima influye en el vestuario de la madre que amamanta y la exposición que ella hará de sus senos mientras su hijo toma pecho (las poleras para amamantar permiten dar pecho cómodamente a su niño sin que se muestre la mama). En climas calurosos, las mujeres llevan menos ropa y al transportar a sus hijos la mama es fácilmente accesible, por lo que la lactancia se da mas fácilmente.

Varios investigadores han estudiado la relación entre el tiempo que los padres cargan en brazos a sus hijos y la frecuencia y duración del llanto en los bebés, llegando a la conclusión que aquellos lactantes que eran cargados por su familia un mínimo de 3 horas diarias lloraban mucho menos que los que permanecían sentados o en su cuna, también observaron que los bebés que eran transportados en bolsas blandas presentaban mayor seguridad que aquellos que eran colocados en asientos duros.

En un estudio de diversos grupos sociales en todo el mundo, observaron que las europeas y norteamericanas están mas preocupadas por no exponer sus mamas, aceleran el destete y no toman en brazos a sus hijos para no mal criarlos (el contacto físico es menor al 25%). Las mujeres pertenecientes a las sociedades en las que el contacto corporal es intenso pasan al menos el 75% del tiempo en contacto con sus hijos recién nacidos.

A partir de 1990, las sociedades occidentales han incluído el transporte de los lactantes en bolsas de sostenimiento pegadas al cuerpo de los padres, logrando así un contacto corporal más cercano y mantenido entre padres e hijos.

Extraído de “Lactancia Materna, una guía para la profesión médica” Ruth A. Lawrence , Robert M. Lawrence (sexta edición).

Después de leer este artículo me siento tan orgullosa de ser latina, de disfrutar todavía del contacto con mis hijos, de abrazarlos cada vez que puedo, de tocarlos y sentirlos muy cerca, de seguir mimándolos ……. aunque hace ya mucho rato que dejaron de ser lactantes.



escrito por

Matrona, Directora Mamis.cl

Soy matrona, egresada de la Universidad de Concepción (Chile), con mas de 35 años de profesión, 22 años en la Unidad de Neonatología del Hospital Clínico de Punta Arenas. Participé en la formación del Comité de Lactancia Materna del Hospital y fui integrante de la Comisión Regional de Lactancia Materna, esto me permitió asistir y organizar cursos de lactancia, a nivel regional y nacional, con el interés permanente de aprender, fomentar y difundir la lactancia materna entre el personal de salud.

2 Responses to “Relación entre el Contacto corporal y el llanto”

  1. Pamela

    Hace un tiempo tuve la oportunidad de viajar a Perú y me sorprendió gratamente como las indigenas transportan a sus hijos mientras realizan todas sus actividades de agricultura, artesanias o transporte de productos y tienen una lactancia muy larga, que se puede apreciar en las calles ….hay algo que aprender de esa cultura.

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  2. cecilia sanchez

    Hola quisiera consultarle lo siguiente : tengo una bebita de ocho meses y tengo que dejar de darle pecho ya que yo sufro de artritis reumatoidea y debo empezar cuanto antes mi tratamiento el problema es que mi bebita no acepta ningun tipo de mamadera .Quisiera saber si usted vende alguna con tete que sea distinta a las que venden en el comercio.Gracias y felices fiestas.

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