“El vínculo que se establece entre la madre y el lactante es el vínculo humano más estrecho, si consideramos dos hechos: el crecimiento del feto en el útero materno y la dependencia total del lactante a los cuidados de su madre”

Durante la década del 50, se comenzó a realizar una serie de investigaciones en Estados Unidos, en torno a la formación del vínculo de crías animal con sus madres y la importancia que tenía la alimentación en este proceso de generación del apego.

Harlow y Zimmerman en el año 1959 compararon la importancia de la alimentación y la estimulación táctil en monos, utilizando una madre de felpa que no poseía alimento y una de alambre que poseía alimento.

Se encontró que los monos estaban con la madre de alambre sólo cuando se alimentaban y corrían hacia la madre de felpa cuando se sentían inseguros o asustados.

Las crías se apegaron a la madre de felpa, lo que implicaba que la comodidad del contacto es más poderosa para el apego de los monos que la alimentación.

De esta manera, parece más importante para generar un vínculo seguro con su hijo el proporcionarle seguridad y calidez emocional tratando de satisfacer sus necesidades básicas, pero por sobre todo generando confianza en el lactante de tal forma de encontrarse disponible para él o ella en el momento en que lo requiera.

Amalia Lagos Caucamán
Psicóloga
Programa Chile Crece Contigo
Hospital Regional
Punta  Arenas



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Psicóloga, Programa Chile Crece Contigo, Hospital Regional Punta Arenas

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