No es infrecuente que el lactante alimentado con leche materna a partir de las 6 semanas de vida hasta los 4 meses presente una frecuencia baja de defecaciones, en ocasiones menos de una vez cada 5 días, esto puede ser considerado normal. Para ayudar al bebé se recomienda lo siguiente:

Estreñimiento en el bebé ¿qué podemos hacer?

  • Masaje del abdomen del niño: empezar el masaje suave en el ombligo y continuar en círculos hacia afuera, en el sentido de las agujas del reloj. Un poco de aceite en los dedos facilita esta tarea. Continuar el masaje únicamente si el niño disfruta y se encuentra cómodo y relajado.
  • Acostado sobre su espalda, sujetar las piernas y girarlas suavemente con un movimiento circular y rápido. Así se estimula el movimiento de los músculos del abdomen y, de paso, se ejerce una ligera presión sobre los intestinos para inducir su movimiento.
  • Con un baño tibio el bebé se relajará y sus deposiciones pasarán con mayor facilidad. Una vez que se encuentra relajado en el baño, puede darse un masaje en el estómago, como se ha descrito antes.
  • A la hora de lavar al bebé, conviene aplicarle un poco de vaselina alrededor del ano.
  • En el caso de que tenga fuertes molestias también pueden administrarse supositorios de glicerina, que lubrican y estimulan la defecación.
  • No introducir termómetros u otros objetos en el ano para estimular el movimiento de los intestinos, puesto que puede hacerle daño.
  • Si el bebé se alimenta de leches adaptadas, es importante leer detenidamente las instrucciones y las dosis especificadas en el envase. Las instrucciones deben seguirse cuidadosamente, ya que una dosis excesiva puede provocarle estreñimiento y otros problemas de salud. En ocasiones, el estreñimiento se soluciona diluyendo un poco la leche con agua.
  • En el mercado existen diversas marcas de leches adaptadas, cuya calidad apenas difiere. Es importante utilizar siempre la misma marca.
  • Cuando el niño alcanza los cuatro o seis meses de edad, su dieta puede aumentar con más purés de verduras y frutas. Éstos son ricos en fibras que ayudarán a prevenir el estreñimiento.
  • Evitar en la dieta de la madre aquellos alimentos que estriñen, que provocan heces más duras, tenemos el plátano, manzana sin piel, zanahoria y arroz, chocolate y queso principalmente. Estos alimentos se muestran como una guía, pues cada niño reacciona de forma diferente a cada alimento.

Otras causas del estreñimiento en el lactante:

  • La causa más común del estreñimiento en el lactante suele ser una falta del desarrollo intestinal, que va madurando con la edad.
  • Puede estar motivado por la comida ingerida de la madre, que quizá tenga un alto contenido en grasas.
  • Por una toma de líquidos insuficientes por parte de la madre.

En determinados casos, el estreñimiento puede ser un síntoma de enfermedades encubiertas más serias por lo que es necesario informar siempre al pediatra acerca del estreñimiento del niño para que evalúe la necesidad de realizar exámenes para determinar su origen.

Mariema Ugalde E.

Nutricionista
Centro de Responsabilidad Infantil
Hospital Clínico Magallanes


etiquetas

escrito por

Nutricionista Pediatría, Hospital Regional Punta Arenas

Deja una Respuesta