El llanto es algo natural, es una forma de expresión que nos acompaña desde que nacemos. Puede ser purificador, como lo señala Aristóteles; o, como reflexiona Santo Tomás, para aliviar el alma; en culturas orientales se dice que es bueno para el corazón y para el cutis; y la medicina natural lo aconseja como alivio para los órganos internos. El profesor e historiador norteamericano Tom Lutz, dice que el llanto es una respuesta natural, un rasgo meramente humano, que forma parte activa en la socialización del ser humano.

¿Para qué le sirve el llanto al bebé?

El llanto es el único lenguaje que tienen las guaguas para comunicar a los adultos acerca de sus necesidades, ya sean éstas de frío, sueño, hambre, calor, alguna incomodidad, pañales mojados o sucios, ruidos, exceso de estímulo, aburrimiento o necesitad de descargar tensiones acumuladas.

Beneficios que el bebé puede conseguir gracias al llanto:

  • Ayuda: cuando tiene hambre, está mojado o incómodo, o necesita compañía.
  • Queja: por algún tipo de dolor, pero también por exceso de ruido o de estimulación.
  • Desahogo: para liberar las tensiones que ha ido acumulando.

¿Qué hacer cuando el niño llora?

  • Atenderlo lo más pronto posible
  • Preocuparse de sus necesidades básicas
  • Tomarlo en brazos, a veces lo único que necesita es el contacto humano, específicamente el de su madre.
  • Descartar enfermedad y/o dolor, controlar que no esté frío o con fiebre.
  • Mecerlo
  • Sobre todo mantener la calma
  • Acompañarlo: a veces necesita eliminar tensiones y lo hace llorando, sobre todo por las tardes.
  • Si persiste el llanto, aplicar las técnicas para tranquilizar: Chupete, movimiento, contacto físico, masaje, música o sonidos pueden calmarle más o menos transitoriamente. Pasear con el bebé en brazos, acunarle o descansar con él acostado sobre el abdomen da buenos resultados.
  • Por último, pedir ayuda.

Cuando un bebé se comienza a inquietar o a llorar hay que tener en cuenta estos tres puntos:

  1. Primero relajarse: Hacer una larga, lenta y profunda inspiración, luego eliminar el aire lento. Iniciar respiración abdominal y relajar el cuerpo.
  2. Segundo: Situarse en un momento, junto al propio bebé interior, reconociendo que para escuchar realmente al bebé, se debe estar clara uno mismo.
  3. Tercero: Conectarse con la mirada del bebé, si es posible. Si no lo es, colocar las manos firmemente sobre el bebé para conectarse a través del tacto. Dejar que la propia energía fluya hacia el bebé diciéndole con la voz, ojos y manos que nos encantaría escuchar lo que tiene que decir.

Mantenerse relajada y receptiva observando el lenguaje de su cuerpo. Va a llegar un momento en que la persona percibe que el bebé se siente escuchado. En ese momento ofrecer arrullarlo y pasearse con él dándole ligeros toquecitos en la espalda para ayudarlo a organizarse de nuevo.

Cuando realizamos el acto de escuchar al bebé, estamos cubriendo sus necesidades psicológicas, este se siente respetado y crea confianza.

El bebé lo aprenderá y lo transmitirá cuando crezca de la misma manera.

Alejandra Alvarado G.
Kinesióloga
Hospital Clínico Dr. Lautaro Navarro A.

 



escrito por

Kinesióloga

Soy Alejandra Alvarado González, Kinesióloga de la Universidad de la Frontera. Soy puntarenense, casada y madre de un hermoso niño de 8 años. Desde que egresé en el año 1998 he trabajado con niños, primero en el área respiratoria y luego, de a poco, involucrándome en el trabajo con prematuros y más recientemente en el masaje infantil. Me desempeño en el Hospital Clínico de Punta Arenas, en los servicios de Pediatría y Neonatología desde hace más de 10 años. Soy instructora de Masaje Shantala, al igual que Coty y Lorena. Soy miembro de la Asociación Chilena de Masaje Infantil (ACHMI) y estoy en proceso de acreditación de Educadora de Masaje Infantil de la IAIM (Asociación Internacional de Masaje Infantil). Aunque mi hijo ya es grande, le encanta recibir masajes… ¡a quién no!, así es que si tienen la oportunidad de aprender y brindarle a sus hijos este regalo háganlo, no duden en que será una forma especial de comunicar (y recibir) amor…

One Response to “El llanto en el bebé”

  1. mary

    Hola, que tal… el asunto es que como trabajo mucho contrate a una niñera para que cuidase a mi bebe, y desde hace unas semanas he observado que se la pasa cargando a mi niña por todo, ella llora y la hagara sin darse a la tarea de ver porque lo hace, y a demás, cuando estoy con ella cuidandola, llora todo el tiempo porque quiere que la agare todo el tiempo, y ahora a empezado a hacer rabietas, a gritar irritantemente y a aventar las cosas con la finalidad de que la tome en mis brazos… yo ya he hablado con la muchacha de que primero debe de ver que es lo que necesita y que cubra esa necesidad, pero al parecer no lo hace. cuando llego la encuentro sucia tanto de las ropas como del pañal…. que puedo hacer para solucionar el comportamiento de mi bebe? porque en definitiva necesito una nueva niñera….

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