“De dónde venía yo cuando tú me encontraste?”- preguntó el niño a su madre.

Ella, riendo y llorando, le respondió apretándolo contra su pecho: “Tú estabas en mi corazón, como su ansia, amor mío. Estabas con las muñecas de juguete de mi infancia; y cuando cada mañana hacía yo la imagen de mi dios con barro, a ti te hacía y te deshacía. Estabas en el altar con el dios de nuestra casa; al adorarlo a él te adoraba a ti. Estabas en todas mis esperanzas y en todos mis cariños. Tú has vivido en mi vida y en la vida de mi madre. Tú fuiste viniendo, siglo tras siglo, en el seno del espíritu inmortal que rige el hogar nuestro. Cuando yo era una muchacha y mi corazón abría sus hojas, tú flotabas en fragancia a mi alrededor. Tu tierna juventud floreció antes en mis carnes juveniles, como el color en el oriente antes de salir el sol. Primer amor del cielo, hermano gemelo de la luz del alba, bajaste al mundo en el río de la vida y al fin te paraste en mi corazón…”

¡Qué embeleso me sobrecoge al mirarte a ti, hijo, que siéndolo todo te has hecho mío; y qué miedo de perderte! ¡Así, bien apretado contra mi pecho! ¡Ay! ¿qué poder mágico ha enredado el tesoro del mundo a mis débiles brazos?

La luna nueva
(lírica breve)
Rabindranaz Tagore



escrito por

Matrona, Directora Mamis.cl

Soy matrona, egresada de la Universidad de Concepción (Chile), con mas de 35 años de profesión, 22 años en la Unidad de Neonatología del Hospital Clínico de Punta Arenas. Participé en la formación del Comité de Lactancia Materna del Hospital y fui integrante de la Comisión Regional de Lactancia Materna, esto me permitió asistir y organizar cursos de lactancia, a nivel regional y nacional, con el interés permanente de aprender, fomentar y difundir la lactancia materna entre el personal de salud.

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