En el vientre de la madre, la vida era de una riqueza infinita.
Sin hablar de los ruidos y los sonidos, para el niño todo estaba constantemente en movimiento.
Puede darse que la madre se levante y camine,
que se dé vuelta, que se agache,
o que se ponga de pie, que limpie las legumbres o maneje la escoba …
Cada cosa es una ola,
cada cosa es una sensación para el niño.
Y aunque la madre descanse, aunque tome un libro y se siente
o aunque se acueste y se duerma,
no por eso cesa su respiración cuya tranquila marejada, cuya resaca, continúa acunando al bebé.

 

Frédérick Léboyer
imagen: Gabriel Orozco – La isla de Simon


etiquetas

escrito por

Matrona, Directora Mamis.cl

Soy matrona, egresada de la Universidad de Concepción (Chile), con mas de 35 años de profesión, 22 años en la Unidad de Neonatología del Hospital Clínico de Punta Arenas. Participé en la formación del Comité de Lactancia Materna del Hospital y fui integrante de la Comisión Regional de Lactancia Materna, esto me permitió asistir y organizar cursos de lactancia, a nivel regional y nacional, con el interés permanente de aprender, fomentar y difundir la lactancia materna entre el personal de salud.

Deja una Respuesta