Cuando se cumplen 181 años de la creación de la Primera Escuela de Obstetricia en Chile, aprovecho de recordar la Historia de la Matronería en nuestro país:

Ya en tiempos de la Colonia (1568) se describe la presencia de una partera que llegó a Chile desde Lima, siendo autorizada a ejercer en nuestro país luego de dar su examen frente a los funcionarios del Cabildo (como se exigía en esa época). Entre las parteras chilenas de la Colonia se recuerda a la mulata Elena Rolón, nacida en Angol y que murió en Santiago en 1635

En 1785 se publica un reglamento que regula el oficio de las «Comadres o Parteras» con instrucciones para mejorar la asistencia en el parto.

Hasta mediados del siglo XIX las parturientas chilenas eran atendidas en su domicilio por «parteras o comadres de parir», generalmente estas mujeres eran mulatas o indias de bajos recursos, que aprendían en sus familias como asistir en el parto, no tenían estudios formales por lo que muchas veces morían las madres, los hijos o ambos en el momento del parto.

Con los inicios del siglo XX se profesionaliza la atención del parto en Chile, se crea la primera Escuela de Matronas o Colegio de Obstetricia el 16 de julio de 1834, con dependencia de la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile y bajo la dirección del médico francés Dr. Lorenzo Sazié. En 1836 egresan 16 alumnas, autorizadas por el gobierno para atender partos en el país. En 1913 se inicia la enseñanza de cuidados del recién nacido y se denomina Escuela de Obstetricia y Puericultura, desde 1969 en las escuelas de Obstetricia se incluye la enseñanza de Planificación familiar, incorporándose en el rol de la Matrona la indicación de métodos anticonceptivos y exámenes ginecológicos.

Como una medida de protección a la maternidad obrera, la Caja de Seguro Obrero Obligatorio dispuso la asistencia profesional a las mujeres aseguradas y esposas de asegurados durante el embarazo, el parto y el puerperio. En 1942 reunió a otras organizaciones de salud aumentando la cobertura de atención clínica y social a la población materno infantil chilena.

En nuestro país, el 60% de las mujeres son atendidas por matronas/es y el resto por médicos, con un 99.7% de cobertura en la atención profesional del parto, en un recinto hospitalario. El 0.3% restante son mujeres que deciden tener a sus hijos en sus domicilios, mayoritariamente en las comunidades indígenas.

El buen nivel que ha alcanzado la salud materno infantil en Chile se debe en gran parte a la labor de los y las matrones/as, principales responsables de la salud sexual y reproductiva de la mujer. Es parte de nuestro quehacer profesional la atención integral del embarazo y parto, el cuidado del recién nacido sano y patológico,  la salud reproductiva, la crianza respetuosa, la promoción de una vida saludable tanto para la madre como para su recién nacido.

Nuestro actual objetivo es disminuir la instrumentalización en el parto, mejorar las condiciones para un nacimiento más armónico, promover el apego y la lactancia materna, el acompañamiento del padre en el embarazo y parto, la educación a la mujer en su autocuidado y en la promoción de un envejecimiento saludable.

Basado en:
La Matrona y la Obstetricia en Chile, una reseña histórica José Lattus Olmos1. María Carolina Sanhueza Benavente2. Rev Obstetricia y Ginecología 2007; Vol 2 (3): 271-276


escrito por

Matrona, Directora Mamis.cl

Soy matrona, egresada de la Universidad de Concepción (Chile), con mas de 35 años de profesión, 22 años en la Unidad de Neonatología del Hospital Clínico de Punta Arenas. Participé en la formación del Comité de Lactancia Materna del Hospital y fui integrante de la Comisión Regional de Lactancia Materna, esto me permitió asistir y organizar cursos de lactancia, a nivel regional y nacional, con el interés permanente de aprender, fomentar y difundir la lactancia materna entre el personal de salud.

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